Lo que ayer parecía una desgracia, una bolsa de hielo en su muslo antes de que terminara el encuentro con el Athletic (su lesión no corresponde a la patada imagen), sólo quedó en una lesión de grado I en el abductor de la pierna izquierda. Es decir, que según como avance su recuperación, podría jugar este martes ante el Inter y el domingo ante el Real Madrid --ambos partidos en el Camp Nou--.
Y vaya si lo necesitamos ahora. El Barcelona tiene motivos de qué preocuparse. Tiene bajas sensibles --Touré (gripe H1N1), Márquez (gripe) y Abidal (lesión)-- y a jugadores que no están al ciento por ciento --Ibrahimovic, Iniesta, Henry y el propio argentino--.
Este martes, el Barça se juega su pase a la siguiente ronda de la Champions. Un empate o derrota no nos deja por fuera, pero sí en una posición muy comprometida y a la espera de múltiples carambolas. Visto el nivel del equipo, está ante una empresa muy complicada. Creo que será el primer gran disgusto de la temporada.
Pero hay que ver la caída en la Champions como algo positivo. Podremos centrar todas nuestras atenciones en la Liga. Ésta, más que cualquier otra, es imprescindible traérsela al Camp Nou. Hay que derrotar al modelo imperial de Florentino, a esos 250 millones de euros. Ya el próximo año podremos centrarnos nuevamente en otra Champions.
Menos preocupación me causa el partido del domingo ante el Madrid. Los merengues no ganarán en el Camp Nou ni en sus más excitantes sueños. Así que dejémonos de milongas. Ahí hasta Messi puede descansar. Aunque mejor que no. No vaya a ser.... como diría mi eterno colega optimista Elwood.
Pd: ¿Y qué dice el adefesio corrupto de Alfredo Relaño sobre el gol anulado al Rácing? ¿Dónde está el Villarato gordo seboso fecal?





